…Y gracias, Dios mío, por esos fantásticos exámenes que los alumnos de quinto de primaria y tercero de secundaria han sido mandados a realizar, pues mantienen ocupados a según qué profesores y originan diversos y caóticos cambios de aulas, resultando en la perfecta despedida antes de este puente tan excelente que nos espera.(Eduardo, no pensando, de forma totalmente irresponsable, en su futuro.)