Quince meses de producción, doce canciones y bonus tracks seleccionadas entre más de 3.200 propuestas, cinco productores de talla internacional, siete temas compuestos por el propio artista. (Descripción de la nueva aberración de David Bisbal en Fnac.)
La ironía es sutil pero está ahí. Porque está ahí…, ¿no? Díganme que está ahí. El encargado de dejar unas palabras de recomendación ha dejado entrever levemente su perplejidad ante el hecho de que tirarse quince meses produciendo (¡tiene que sonar del carajo!), haber 3.200 canciones entre las que seleccionar y tener a cinco superproductores haya derivado finalmente en siete escasas dosis de creatividad y expresión artística. Porque es eso, ¿no?