Archivo de Mayo 2006

La conjunción de los astros

Jueves, 18 Mayo 2006

Todo está relacionado. El hecho de que salgan los nuevos MacBook por un precio cercano a los mil dólares, y un par de días después yo me entere por el bicho este de que el dominio por el que has llegado a estas insignes palabras está valorado en mil trescientos cincuenta de ésos sólo puede deberse a una cosa: la conjunción de los astros. (Ya, bueno, dejadme soñar con que alguien quiere el dominio este.)

(Un día sin “Contando mi vida” en favor de los “Lo que hace el aburrimiento”.)

La picha hecha un lío

Miércoles, 17 Mayo 2006

(Cuánto “Contando mi vida” por aquí.)

Tengo la picha hecha un lío.

El año que viene hago cuarto de ESO y, como todo el mundo sabe, éste es el primer curso en el que, a pesar de ser aún un tierno infante, se te obliga a escoger para dónde quieres que vayan los tiros de ahora en adelante. Ciencias o Letras, y esas cosas.

Vale. Como se ha podido deducir de la frase “Tengo la picha hecha un lío” que encabeza estas líneas, tengo la picha hecha un lío. Los itinerarios a seguir en cuarto son cuatro: I, II, III y IIII IV. Todos comparten una serie de asignaturas comunes (Lengua Castellana y Literatura, Ciencias Sociales, Inglés, Ética y Educación Física), pero luego cada uno tiene un par de asignaturas opcionales y una opción de Matemáticas entre las que no sé decidirme. El primero incluye Física y Química, Tecnología y Matemáticas B (de las difíciles), de modo que está pensado para hacer después Bachillerato Tecnológico. “Bah”, habría dicho yo hace un par de años, “cacharritos y bits y bytes. Que les den. Yo estoy a gusto con mis análisis sintácticos y mis sintagmas nominales.”

El segundo es para acabar tirándose diez años llenándose la cabeza de sabiduría. Física y Química, Biología y Geología y Matemáticas B: Ciencias. Naturales, Puras, Aplicadas, de la Salud. Hace un par de años habría dicho lo mismo que con respecto al primer itinerario.

El tercer itinerario es para vagos y para intelectuales, y es el que llevo desde quinto (en principio) queriendo coger, sea porque soy de los primeros o de los segundos. ¡Qué ciencias ni que ocho cuartos! ¡Música y Educación Plástica!, ¡y Matemáticas A, que son las fáciles!, y luego a hacer Ciencias Sociales o Humanidades, oiga. Y yo, que de toda la vida de Nuestro Señor he sido de Letras, he ansiado seguir este camino durante largos años. Además, la Música de cuarto, al menos en mi instituto, consiste en repasarse de cabo a rabo la música popular del siglo XX, y eso mola.

Respecto al cuarto itinerario, no tiene mucho que comentar: incluye Tecnología, Educación Plástica y una mezcla extraña y mutante de Matemáticas A y B, y está pensado para luego hacer Arquitectura y demás parafernalia. Menos mal, uno que no me interesa.

Venga. Si hiciera lo que llevo desde el Jurásico queriendo hacer, cogería el itinerario III y luego me metería a Bachillerato de Humanidades y luego haría Filología Klingon o quizá de algún idioma menos extraño, y además no tendría que pasar por las clases de Ciencias y daría Plástica y Música. Pero no. Ahora me ha dado por los cacharritos y los bits y los bytes, o más bien hace ya un tiempo, y quiero hacer Ingeniería Informática doce horas al día, mientras que otras doce horas de mis pensamientos diarios están dedicadas a deseos de hacer Filología; para lo primero tengo que estudiar antes Física y Química y Tecnología, aunque me han dicho que esta última en cuarto es bastante fácil, y además no podré coger una optativa muy chula que se llama Información y Comunicación y en la que te enseñan a bloguear y otros derivados como escribir. Para colmo, de vez en cuando me pirro por la Física, y me parece que estoy entrando en una de esas fases catastróficas en las que ocurre esto último. Y para eso, itinerario II.

Optativas, que son dos: Francés por narices, porque lo estoy dando este curso, y, si hago Letras, Información y Comunicación, y, si hago Ciencias, una que se llama Métodos de la Ciencia que también tiene pinta de ser distendida e intelectual. Pero da igual, porque tengo la picha hecha un lío.

(Prometo que esto no volverá a ocurrir. Juro por una serie de deidades a cual más esperpéntica que este período de “Contando mi vida” saliendo por las orejas concluye aquí. Primero abundaron los “Haciendo el mal”, porque yo era un ser maligno; hasta hace poco, los “Lo que hace el aburrimiento”, porque me aburría en profundidad, y ahora, los “Contando mi vida”, porque mis ansias exhibicionistas son cada vez más evidentes. ¿Qué será lo siguiente? ¿Perderé definitivamente la inspiración a favor de los “El arte de plagiar” (que están constituidos en su totalidad por citas), u os admiraréis ante los “Delirios de grandeza” en cantidades considerables con que os sorprenda?)

Dolor

Martes, 16 Mayo 2006

Esnif. Siento un vacío en mi interior que me impide controlarme a la hora de no publicar este post que, como ustedes podrán comprobar, está de sobra y no viene a cuento. No, no tiene que ver con nada de lo que ustedes están pensando: la cosa es bien distinta. Todos decían: “¡Y la pantalla se raya con facilidad!”, pero yo no les creí, o quizá pensara: “Bah, seres inferiores: eso no me pasará a mí.” Pero ha ocurrido. Mi flamante iPod nano. Su preciosa, hermosa, delicada pantalla. Cual pinticas negras, diminutas, pero que están ahí, como el Everest, sólo que a una escala un pelín menor, tres o cuatro desagradables rayajos en su superficie de cristal han aparecido como de la nada, pero ahí están, y ya nada puede hacerse. Esnif.

Dando el cante

Lunes, 15 Mayo 2006
  • Sombrero de paja del Hogar del Jubilado: obtenido por métodos infructuosos que acaban remitiendo al Hogar del Jubilado.
  • Gafas de sol: extraídas del progenitor B.
  • Camiseta «Ante todo: mucha calma»: diez euros en un concierto de Siniestro en Granada.
  • Sandalias de andar por casa: compradas por el progenitor B, que me sustenta, ya que para eso es mi progenitora.
  • Barba de tres días: cierto ahorro en cuchillas y espuma de afeitar.
  • Bandera del Partido Comunista Portugués: regalada por un portugués muy amable en la marcha a Rota.
  • Salir del instituto con todo lo anterior aplicado a mi persona y provocar los comentarios de dos profesoras, un sujeto que pasaba por allí y la estimada señorita vecina: no tiene precio.

Razonando fuera del recipiente

Domingo, 14 Mayo 2006

Son la una menos diez de la madrugada del domingo y, por tanto, no es muy difícil calcular sin apenas involucrar en la operación a una serie de señores barbudos que en el día de ayer, sábado, no hubo post.

Esta ausencia de actividad creadora durante el día de ayer no fue —lo juro por Trotsky— intencionada: simplemente, la conjunción de los astros y una destacada monotonía en el entorno que me rodea derivaron en una evidente falta de inspiración ante la cual se me planteaban dos opciones:

  1. Escribir un post insulso recopilando cualquier lista de cosas, como búsquedas por las que se ha llegado a mi blog o aplicaciones que suelo usar, o las distintas especies de chinches.
  2. No escribir y leer a Terry Pratchett.

Hice lo segundo. Segundo. Bonita palabra. Ahora tendría que ponerme a desvariar sobre Terry Pratchett, pero voy a enumerar una extensa lista de frases sin sentido en torno a la palabra “segundo”. Segundo en gallego significa “según”, además de ser un nombre de persona o de bajista, según el caso; también es la más pequeña de las unidades de tiempo que no dan dolor de cabeza y suele referirse al que va detrás del primero, que es un tío que se lleva la gloria y la fama y las flores que le da una señora imponente vestida como si fuera a la piscina y a la que luego se beneficia.

Y, sin embargo, el señor este que llega justo detrás no se lleva nada de eso. Bueno, la señora puede ser, si tiene dotes persuasivas y lo que no son dotes persuasivas; pero la gloria y la fama y las flores no se las lleva. Bueno, quizá la Gloria sí, si es así como se llama la señora, que todo hay que tenerlo en cuenta. Pero es bastante poco probable: yo diría que más bien tendería a llamarse Ana, o María, o Ana María, o cualquier nombre mezclado con este último. Aunque, si la señora se llamase Gloria, sin dudarlo me rendiría a la evidencia y le presentaría mis respetos al señor primero, que tenía razón. Aunque no creo que haya dicho nunca que se llame así.

Así que son ya la una y cinco de la madrugada, hora interesante donde las haya. No tan interesante como las tres y cuarto de la tarde, por supuesto, pero se le acerca bastante. Y ¿qué es, si puede saberse, eso tan interesante que ocurre a las tres y cuarto de la tarde? Créanme: si yo lo supiera se lo habría dicho. Pero no lo sé. Sólo sé que no sé nada, que decía Sócrates, y también una profesora mía que estaba como una cabra. Las cabras: qué bellos animales. Tienen cuernos y cuatro patas y dicen: “Beeehh.” De esto último no estoy seguro: sé que las ovejas dicen con toda seguridad eso de “Beeehh”, pero sólo recuerdo una imagen de las cabras invadiendo un lugar en medio del monte en el que me hallaba yo en compañía de no recuerdo quién; los altavoces estaban desconectados, así que no me acuerdo de qué decían. Tal vez hacían comentarios insidiosos del tipo: “Ese chubasquero rojo necesita un planchado urgente” o elaboraban oralmente complicados ensayos sobre economía política, pero el caso es que no recuerdo haberlas oído.

El oído es —para no perder el hilo— uno de los cinco sentidos más importantes, y también una palabra que empieza por “oí” y acaba por “do”, del mismo modo en que muchos nombres de chicas empiezan por una letra y acaban por otras. También cabe notar que no lleva hache, y tampoco ninguna equis, que es una letra que tan puesta de moda está en sistemas operativos surgidos en los últimos años, como Unix o Linux. Debe de estar derivado de la Generación X, que debe llamarse así por el porno, al igual que la Generación Y, a la que supuestamente pertenezco, está derivada de la Generación X, que creo que viene del porno. De modo que, indirectamente, esta generación, y diría que también la Z, reciben su nombre de fotografías obscenas que muestran a señoras en actitudes provocadoras. Qué depravación.

¡Depravación! ¡Hay tantas palabras que terminan en “-ión”!, le comentaba yo hoy a mi vecina. No he puesto ejemplos porque a mi mente sólo venían escenas de esas que vienen inspirando a las últimas generaciones, pero ahora mismo se me ocurren trepanación, procrastinación y circuncisión. En esta última he dejado de pensar rápido: yo es que me mareo en las clases de Biología, aunque el otro día aguanté como un campeón un vídeo bastante ilustrativo sobre el milagro del nacimiento; de todos modos, la chica se rió de mí como siempre, con sus caprinos comentarios insidiosos sobre la palidez de mi cara después de tal experiencia y sus observaciones sobre lo que me espera como progenitor.

¿Por qué piensa que voy a vivir el tiempo suficiente para tener un descendiente? ¿Por qué piensa que tengo alguna intención de tenerlo? ¿Por qué piensa que voy a tener con quién? Éstas son las preguntas que uno se hace después de unos cuantos desvaríos sobre familias felices, y luego se da cuenta de que ya está en medio de clase de Lengua y no ha abierto ni el libro. Entonces acaban las cavilaciones.

Porque toda cavilación ha de acabar, para bien o para mal. En casos como el que nos ocupa, para bien, pero cuando dejemos de preguntarnos si Dios o Papá Noel existen nos aburriremos como ostras. Y yo dejo ya de divagar, que son la una y media de la madrugada.

Más vale pájaro en mano…

Viernes, 12 Mayo 2006

(Hoy es viernes.)

¿Dónde están mis diez o doce visitas diarias de toda la vida de este blog? ¿Por qué ahora han quedado reemplazadas por una cuarentena de búsquedas sobre John y Andy, los directores de Hotmail, efectuadas a partir del fin del horario lectivo? ¿No me quiere ya la gente?

Esnif, prefiero un grupo reducido de hombres de Dios que a regañadientes me hacen el favor de visitar este rincón de la red que una horda de gentes que llegan aquí de rebote. Estas últimas, a pesar de ser multitud, no me suben el ego, porque no son licenciadas en Berkeley ni trabajan en Silicon Valley ni son suecas imponentes, y eso no está bien.

Pero en fin, ya lo dice el refrán: «Más vale pájaro en mano que el chocolate espeso.» Ramén.

Competencia reñida

Jueves, 11 Mayo 2006

A pesar de las disputas, ahora en su punto álgido, entre Apple y Apple, parece que en cuanto a las búsquedas, por lo menos a través de Google, a día de hoy ambas alcanzan los mismos niveles y se encuentran más o menos igualadas en este campo.

Formalidad

Lunes, 08 Mayo 2006
Gutiérrez, la semana que viene le quiero ver con barba de tres días, al menos, camiseta con motivo friki, vaqueros y sandalias. Y como dentro de tres meses no luzca usted una melena por los hombros se va usted a la puta calle.

(Un pobrecito hablador en Barrapunto.)

 

 

Hotmail y el infame uno coma cinco por ciento

Sábado, 06 Mayo 2006

El otro día el dueño de Hotmail era un tal Mr. John Henerd. Hoy son un par de sujetos que se hacen llamar Andy y John, directores de Hotmail, dice en el correo en cadena que me ha llegado hoy. Me siento confuso.

¡Lee con atención! Hotmail cobrará el 1,5 %.

Así comenzaba el mensaje que me llegó el otro día a la bandeja de entrada de GMail. Y me asusté sinceramente, sobre todo porque no sabía de qué carajo iba a cobrar Hotmail el uno coma cinco por ciento; de modo que seguí leyendo, aunque tras un rato constaté que no se volvía a hacer referencia durante todo el correo al susodicho porcentaje.

En aquellas líneas se me hacía amablemente consciente del hecho de que estos señores estaban ejecutando una saturación de recursos, con lo que se suprimiría de su servidor a toda persona que no recibiera este e-mail con el título sujeto exacto. Todo esto con tres exclamaciones por frase, para que de verdad me convenciese de la gravedad del asunto.

Es más: si no se siguen esta y otras instrucciones, John Henerd, que está personalmente delante del ordenador todo el día enviando los mensajes de una dirección a otra dándole al teclado, se encargará en persona de borrar tu mail de aquí. Las otras instrucciones a seguir incluyen no más de 1 MB de espacio en tu disco duro, no más de veinte contactos en tu lista y reenviar el mensaje (que por eso se llama mensaje en cadena) a, al menos, diez personas; por cada veinte más a las que se lo envíes, la capacidad de tu buzón crecerá en 5 MB que te permitirán almacenar para la eternidad las furiosas respuestas de los destinatarios pidiendo que los dejes en paz so pena de sección de partes anatómicas importantes.

Tal crecimiento de la capacidad de tu buzón se debe a que el equipo de Microsoft ha colocado un dispositivo en el correo, como si de una carta bomba se tratase, para poder comprovar tu participación; en caso de incumplimiento de los requisitos anteriormente expuestos en menos de siete días (aunque más abajo dice que son cinco), tu cuenta será definitivamente clausurada y eliminada (pero a la vez en negritas, subrayado y en cursiva) del systema.

Por último se despide atentamente Edward John (sí, John es el apellido), un tío muy importante que resulta ser presidente del Hotmail Staff. También aparece un tal Dr. (¡Doctor! ¡Licenciado en Medicina! ¡Ese tío tiene que saber!) Jeremy A. Dowtonbill, que es administrador y una vez más cambia el número de MB, correos y contactos de los requisitos.

Y hoy Andy y John, que tras un golpe de Estado a nivel empresarial son ahora los directores de MSN (del que es parte Hotmail: los negocios son muy complicados) me comunican en mayúsculas, para que me entere bien, que el MSN Messenger se cerrará porque muchas personas desconsideradas tienen más de una cuenta, y ellos sólo tienen quinientas setenta y ocho (¡justas!) cuentas libres.

Por último, como suelen acabar todos estos correos, me dan la receta mágica: si envío este mensaje a dieciocho personas diferentes (y que estén en mi lista de contactos, ojo), mi icono del Messenger se volverá azul y no tendré que pagar por el programita cuando este verano, al igual que los de los años anteriores, deje de ser gratis. Que es una versión modernizada del: “Da tres vueltas a la hoguera con los ojos vendados pero con cuidado de no quemarte, besa Tierra Santa y date un baño en un lago cuya agua tenga un PH adecuado a la luz de la luna llena, el día nosecuántos a nosequé hora”, pero bueno.

Quiero saber

Viernes, 05 Mayo 2006
Quiero saber
si Dios tiene botas de agua
pa’ los días de lluvia,
y si le sientan bien.

Qué número son
quisiera de saber.

Ay, quiero saber
si la Virgen usa gafas
pa’ leer de cerca,
y si le, si le sientan bien.

De qué color son,
si son de carey.

Son tantas cositas,
ay, mi señorita,
que quiero saber;
y to’as estas preguntas
no las tome a chungas,
que yo tengo fe.

Son tantas cositas,
ay, mi señorita,
que quiero saber;
pero soy pequeño,
y yo no me entero,
y no me falta fe.

Ay, quiero saber
si los angelitos, ay, los angeli, litos, los angelitos
co, comen chuletas de cerdo,
y si les sientan bien.

Ay, y una siestecita
después de comer.

Ay, quiero saber,
ay, si Sa, Sa, Sa, Sa, Sa, Sa, Sa, San José hacía presupuestos
pa’ los muebles de la cocina,
y si cobraba bien.

O si les hacía un descuento, ay, un descuentito
a los amiguetetes de Belén.

Ay, son tantas cositas,
ay, mi señorita,
que quiero saber;
y to’as estas preguntas
no las tome a chungas,
que yo tengo fe.

Son tantas cositas,
ay, mi señorita,
que quiero saber;
pero soy pequeño,
y yo no me entero;
no me falta fe.

(Canción obra del insigne Peláez, de cuyas hazañas se encuentran tres vídeos en YouTube: el de la canción esta, el del colegio y el de la Pedrá a la Vaca. Sí, es viernes y llueve y no hay material para un post decente: ¿qué pasa?)