Aquí todos rompiéndonos el cráneo para averiguar qué narices significa el popular término Web 2.0, y llega O’Reilly y, con su inmensa sabiduría y sus ganas de hacer el bien, nos desvela tal misterio con un extenso texto en inglés que, sinceramente, no me he leído, pero que se presenta imponente. Bueno, y también ha registrado la marca, pero eso es sólo la excusa para tener la oportunidad de describirnos lo que significa el término.